Una capillita con la imagen de la Madre Maravillas de Jesús se encuentra recorriendo por estos días los hogares tucumanos.
La Madre Maravillas fue beatificada en Roma por el papa Juan Pablo II el 10 de mayo de 1998. También Juan Pablo II, la canonizó en Madrid, el 4 de mayo de 2003, juntamente con Santa Genoveva Torres, San Pedro Póveda, Santa Ángela de la Cruz y San José María Rubio. El mismo Papa le dio la primera comunión a su sobrino bisnieto Carlos Johansson De Soto el mismo día de la canonización.
Dos sanaciones milagrosas en España y en Argentina, corroboradas por la medicina, resultaron decisivas para dar luz verde a la canonización de la religiosa.
La de la Argentina ocurrió en Nogoyá, Entre Ríos, donde un niño de tres años se había ahogado en una pileta de natación. Su madre, desesperada, invocó inmediatamente a la Madre Maravillas y después de haber estado media hora clínicamente muerto, el pequeño revivió y quedó sin ninguna secuela. Este hecho fue comprobado científicamente y sirvió para el juicio de canonización.
Los interesados en tener la capillita pueden solicitarla a su misionera, María Luisa Santiago Casbas, llamando al 422-6720.